EL LIBRO NEGRO DE LOS COLORES


El libro negro de los colores: Menena Cottin / Rosana Faría


CUENTO ILUSTRADO

Tomás no puede ver los colores.
Estos son para él miles de sabores, olores,
sonidos y emociones.
Desde la oscuridad de sus ojos,
Tomás nos invita a descubrir los colores
sin verlos.


Este cuento narra una bella historia que permite a los lectores reflexionar sobre el valor de su vida de los sentidos. Es sencillamente un elogio a la ilustración, al buen gusto y a la utilidad de los sentidos. Cada una de sus líneas hace que seamos una parte del cuerpo de Tomás y que lo acompañemos en ese viaje maravilloso de la imaginación donde no hat fronteras y donde de una manera poco convencional se recrean la ironía y la fantasía. El poder de su color, olor y manejo de las sensaciones al posar tus dedos por los colores que van desprendiéndose de un lugar hacen que se encienda la llama de vivir cada instante, de no perder de vista los olores y sabores para descubrir un espacio de ensueño y melancolía.
Es una obra que exalta muchas emociones al leerlo hace que como lectores infantiles o adultos valoremos y nos conmovamos ante la riqueza y sutileza de sus líneas y de su arte. De lo bello, lo útil, lo armónico y lo transitorio hace un entramado de sensaciones que finalmente produce una lectura de imágenes claras, translucida y calidad que no tienen nada que ver con el negro de la penumbra y lo sombrío.
Sin duda alguna las autoras y la ilustradora hacen un contraste de sentidos ante las imágenes pues juegan con la vista y el tacto de tal manera que establecen distintos niveles y además personalizados de percepción e interpretación en donde cada uno le da un toque extraordinario. El valor de la palabra escrita en ocasiones se queda corta pues se convierte en simples leyendas como lo enuncia Evelin Arizpe en su escrito: ¿Cómo se lee una imagen? Porque la imaginación del lector se eleva y construye otros significados que pueden o no diferir del propósito del autor.
El juego simbólico que se da entre la letra y la imagen hace que se genere una dicotomía de significados y de afectación en el lector situación que se hace más evidente cuando lo lees con jóvenes entre los 15 y 17 años.

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